jueves, 20 de octubre de 2016

Dios escribió la Biblia y ya

  1. Dante escribió La divina comedia y ya. Fernando de Rojas escribió La Celestina y ya. Proust escribió En busca del tiempo perdido y ya. Juan Rulfo Pedro Páramo y ya. Emily Bronte, Flaubert, Pasternak, Lampedusa: dijeron todo lo que tenían que decir y a otra cosa. Luego están los que no llegaron nunca a decir lo que querían y escribieron sin parar toda su vida (Balzac) los que tal vez no querían decir nada en concreto (Faulkner), los que no tenían nada que decir pero siguieron escribiendo igual (legión). Asombra que alguien haya escrito una novela de éxito inmediato y haya tenido el valor de no seguir escribiendo, la inteligencia de aceptar que no va a escribir nada mejor, el sentido común de retirarse a tiempo, la honestidad de desaparecer. Hay otra cosa que asombra, al menos a mí me asombra: ¿cuándo dijeron "esto ya está"? ¿En qué momento pensó Dante "era esto" y decidió ponerle punto final?
  2.  LOS HÉROES ANÓNIMOS. Y tan anónimos: escribieron la novela de su vida, la consiguieron publicar y ha pasado absolutamente desapercibida hasta el día de hoy a través de las décadas o los siglos.
    Algunos murieron desesperados (Toole) sin saber que aquel fracaso iba a acabar en el superventas que le sacaría del anonimato, otros murieron sin más, algunos acabaron sus días con la convicción de que antes o después la Crítica les haría justicia, la cual consistiría en el reconocimiento universal de su genio. Ese es el espíritu. Póngame usted de eso.
  3. ¿Y QUÉ MÁS DA? Sí. ¿No habíamos quedado en que el éxito literario no tiene nada que ver con la calidad de lo que se escribe? ¿No habíamos quedado en que (Rilke) la coincidencia entre el artista y el crítico sólo puede ser una casualidad? ¿No habíamos dicho y repetido que se escribe para librarse de algo, para apaciguar a tus demonios, para espantar a tus fantasmas? ¿Pues entonces?
  4. Entonces existe el ESCRITOR MIMOSÍN, el que escribe para que lo quieran.
    Carne de psiquiatra, sin duda, pero entre los escritores hay más carne de psiquiatra que en otro gremio alguno. Y, en el fondo ¿no escribimos todos para que alguien nos lea? Alguien concreto en los más nobles casos, alguien cualquiera en los demás. Y así tal vez Faulkner, Hemingway, Joyce, Borges, Calvino, Nabokov, Cortázar, Hrabal, Pessoa, Marsé, Hamsun o Malaparte han sido solapados mimosines vergonzantes ¿Es esto imaginable? Ya lo creo.    

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por su visita: